Ruta de San Miguel a Santa María De La Cabeza


Como nos indica el panel general en el Arco de entrada a San Miguel de Valero, podemos realizar varios itinerarios o derivaciones de la Ruta General, entorno a esta localidad. En este caso presentamos el itinerario circular hasta la Ermita de la Virgen de la Cabeza que describimos a continuación. El camino hasta la Ermita es de 7,3 Km. De longitud; es un camino accesible que nos llevará hasta las ruinas de otra de las ermitas de vocación mariana, vinculada al culto a lo femenino, tan extendido en toda la comarca.

TUMBAS DE ORIGEN VISIGODO

Nos dirigimos hacia las piscinas del pueblo por el otro lado de la carretera. En las piscinas cogemos una pista de tierra que nos llevará a través de un inmenso pinar, hasta una pista más amplia. Poco a poco el pinar se va aclarando y nos vamos rodeando de cultivos y a salpicones de bosquetes de castaños y de robles, que nos acompañarán todo el trayecto. En una de las curvas del camino, se pueden ver dos tumbas modeladas en la piedra y otros restos de un posible asentamiento de origen visigodo. Los lugareños aseguran que sobre una piedra de grandes dimensiones, especial para la comunidad, se venían a sentar los familiares para hacer el duelo y a despedir a sus muertos.

La pista desciende lentamente hasta la ermita, que se alza como bastión y como vigía sobre el valle del Alagón; tal vez como control de su paso o como simple búsqueda de esos lugares mágicos, desde donde el alma se proyecta hasta más allá de lo mundano y prosaico de esta vida, buscando el más allá de nuestra proyección de nuestra vida ante un inmenso paisaje. Fue lugar sagrado para los antiguos, y de nuevo está acompañado por los elementos simbólicos del agua, el árbol y el toro. Desde esta magnífica panorámica, sobre el barranco producido por el río Alagón, podemos vislumbrar muchos de los pueblos de las comarcas de las sierras que nos circundan, la de Béjar al frente y la de Francia a nuestra derecha.

La Ermita de Santa María de la Cabeza parece que tuvo un origen vinculado a la Orden del Temple, cuya presencia en la zona está directamente relacionada con la vigilancia encomendada sobre la Vía de la Plata, como ruta comercial y camino de peregrinación a Santiago; pero también por otro tipo de elementos relacionados a los intereses y saberes herméticos de la Orden Templaria. Son ejemplo algunos topónimos vinculados a animales simbólicos como el de Matalobosa en Los Santos; la gran vocación mariana en toda la comarca; el protectorado ejercido sobre varios oficios, como los canteros y tejedores y por todo el santoral (individual y dual) relacionado a esta orden monástica tan controvertida y enigmática que nos ha dejado su impronta en múltiples elementos de la historia y del patrimonio, tanto en Entresierras, como en las sierras circundantes.

Esta ermita se conservó en buenas condiciones hasta la década de los 50, pero el traslado de su arco medianero hasta la entrada de la localidad de San Miguel en los años 70 provocó la ruina total del edificio. Su festividad es el 9 de Septiembre y se celebraba con una romería hasta la ermita y la tradicional corrida con el toro simbólico siempre presente. El día marcaba el tiempo entre los vecinos tenían prohibido el acceso a las viñas hasta el día de San Miguel, a fin de evitar ocultaciones en el pago de los impuestos.

BOSQUES MIXTOS DE CASTAÑOS Y ROBLES

Para volver de nuevo al pueblo, podemos recorrer el mismo itinerario o si preferimos tomar otro camino nos desviamos en el primer cruce que nos sale a mano derecha.

Esta otra pista es más húmeda y frondosa. Estamos en el margen derecha del Arroyo del Verdugal, afluente del Alagón, entre bosques mixtos de castaños y de robles.

A nuestra derecha oímos el murmullo de un pequeño arroyo que baja hasta encontrarse con El Verdugal, ene l que desemboca con una bonita cascada. Continuaremos por la pista hasta llegar a una curva muy pronunciada a la derecha.

Si no pretendemos volver de nuevo a San Miguel, podemos tomar aquí un atajo para que el caminante que quisiera irse directo hasta el Tornadizo. Desde este punto hay una vereda que baja a la derecha entre los castaños, hay una poza y llegamos hasta el Arroyo del Verdugal, enmarcado por un bonito y agradable bosque de ribera de alisos y otras especies características. Cruzado el arroyo sin problemas, subiremos por dos bancales sin cultivo y enlazaremos con un sendero que nos lleva hasta el puente de las Covachuelas.

Si, por el contrario, queremos mantener el itinerario de regreso a San Miguel, abandonaremos la pista grande y cogeremos un sendero entre pinos y castaños que nace en la misma curva. A la derecha y en sentido ascendente es un recorrido corto pero intenso y muy bonito. Se define claramente los dos tipos de bosque, a la derecha del camino los pinos y a la izquierda los castaños.